Tengo en mi lista de “algún día” aprender ensamblador del Spectrum, pero… ¿por qué narices alguien va a querer hacer algo así en el año 2011?, ¡es de locos!. Reconozco que puede parecer una locura, pero… ¿acaso no está loco el que colecciona mariposas o el que lee libros de aventuras o el aficionado al fútbol que dice alterado “el árbitro nos ha robado el partido” cuando hace décadas que no ha pegado ni una sola patada a un balón?
Mi contacto con la informática empezó creo que sobre los 8 años, no recuerdo muy bien la edad que tenía, pero sí recuerdo bien cuando desembalamos el ordenador e improvisamos un escritorio sobre la mesa del salón con una pequeña tele que teníamos en el cuarto (electrodomésticos nos sobraban, ya que mi padre tenía una pequeña tienda en aquella época, ahora que pienso… quizá mi afición por los “cacharros” venga de entonces). Junto con el ordenador mi padre trajo un par de juegos de los que empezaba por aquel entonces a vender en la tienda y que venían en cinta. Uno de ellos era por supuesto de fútbol, se trataba del Match Day. Me llamó mucho la atención que para jugar había que “cargar” el juego y que aunque no tenía una apariencia como la de las recreativas de 25 pesetas ¡era muy divertido!. Pero aquel LOAD “” que había que poner para cargar el juego era todo un misterio para mi…
Viendo mi interés por aquel pequeño ordenador, ese mismo verano mis padres me apuntaron a un cursillo para aprender a usarlo para algo más que jugar. En aquella academia me enseñaron lo que era el Basic: el primer verano desde un Commodore 64, un Amstrad CPC el segundo y un PC XT en el tercero. Lamentablemente aquella academia cerró y tuve que seguir aprendiendo por mi cuenta.
Por aquel entonces mis padres nos sorprendieron con otro nuevo aparatito para jugar, la Sega Master System I. Los impresionantes gráficos que tenía y la velocidad con la que cargaba los juegos hizo sombra a mi querido Spectrum.
Aun así la programación seguía llamándome la atención, aprendía lo que podía con libros de la biblioteca y las revistas Microhobby que ocasionalmente compraba. Pero aunque tenía muchos amigos con Spectrums, nadie más hacía sus propios programas y jamás pude conseguir el software con el que poder ensamblar programas a código máquina.
Al final fue lo que comenzó la historia, otra nueva sorpresa de mis padres con un flamante 486, la que puso el punto y final a mi Spectrum.
No se si esta melancolía es por la crisis de los 30, pero tengo esa espinita clavada. Por eso quiero darme el gustazo de aprender lo que no llegué a hacer por las circunstancias de la época.
Mi primer paso y el primer inconveniente ha sido la elección de emulador, me ha gustado especialmente FUSE ya que dispone de un debugger y un visualizador de la memoria. Pero no se encuentra empaquetado para Ubuntu Lucid 10.04, por ello he usado los fuentes existentes para Debian realizados por Alberto Garcia, los he empaquetado y los he dejado aquí para su descarga por si a alguien le es útil. Si hago algo interesante lo iré posteando.
Salud y larga vida al Spectrum!